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Clan narco en Rosario: "Te dejamos viva para que cuentes lo que pasó"
Se lo dijeron a la joven que iba con Jonatan "Bam Bam" Funes el día que lo ejecutaron, y cuando iba al velatorio, la persiguieron en un auto
8 de febrero de 2018
Tras ver cómo tres sicarios ejecutaban a Jonatan "Bam Bam" Funes de 28 años el lunes pasado, la joven que lo acompañaba fue advertida por los criminales: “Te dejamos viva para que cuentes lo que pasó”. El martes a la noche, cuando se dirigía al velatorio, Brisa A. fue perseguida por un auto e investigan si le dispararon. Logró escapar y refugiarse en una estación de servicio del macrocentro de la ciudad.

La tensión entre el clan familiar de Jonatan, involucrado en una saga sangrienta que provocó en Rosario un rebrote de los homicidios en los primeros días del año, y los Camino, otro clan familiar con el que están enfrentados desde hace años, aumentó a causa de una disputa barrial en la que emerge la disputa por el negocio del narcomenudeo y que dejó ya decenas de muertos.

Brisa es una mujer cercana a los Funes. El lunes acompañó a Jonatan hasta la cárcel de Piñero, donde están detenidos Alan y Lautaro “Lamparita” Funes, señalados como integrantes de una organización dedicada a cometer diferentes ilícitos.

Cuando regresaban a Rosario el Audi A3 en el que viajaban fue interceptado por una camioneta. Le dispararon al auto. Jonatan se bajó e intentó escapar. Corrió unos metros, pero fue alcanzado por sus verdugos. Le acertaron al menos 10 tiros. Otro de sus hermanos, Ulises, había corrido igual suerte el 7 de enero pasado.

La mujer que acompañaba a Jonatan no fue lastimada. Pero parece estar bajo la mira de los verdugos de su amigo. El martes a la noche denunció que cerca de las 21.30, cuando se dirigía a una sala velatoria para despedir a Funes -viajaba como acompañante en un Peugeot 307-, fue alcanzada por un Chevrolet Agile a la altura de San Martín y boulevar Seguí, en el sur de la ciudad.

La Justicia investiga el crimen del lunes pasado, aunque por el momento no hay detenidos. Dos de los sicarios habrían sido identificados y se trata de dar con ellos. En tanto, una camioneta con características semejantes a las utilizada en la emboscada fue incendiada y abandonada ese mismo día en un paraje rural, en cercanías de un motel. Buscan establecer si es la misma en la que viajaban los asesinos.

El padre de los Funes, Jorge, denunció días atrás que un vehículo de similares características lo había estado siguiendo. El hombre se salvó de morir el 1° de enero pasado, cuando lo atacaron a balazos en la localidad de Alvear, al sur de Rosario.

El de Jonatan Funes podría no haber sido el último crimen de esta saga. La Justicia investiga si el homicidio de Nelson Contreras, de 33 años, se vincula con la disputa. A Contreras le dispararon el martes a la noche siete veces y, una vez asesinado, intentaron quemar su cuerpo. Fue un claro ataque mafioso.

Contreras tenía antecedentes delictivos y su familia asegura que fue ejecutado porque resistió la ocupación de su casa por parte de un grupo que pretendía instalar en el lugar un quiosco para la comercialización de drogas.

Sin embargo, muchos investigadores deslizaron que la víctima tenía relación con Ariel “Tuby” Segovia, uno de los lugartenientes de los Camino. A Segovia le asesinaron una hermana el 14 de enero pasado. Fue tras la promesa de los Funes de matar familiares de los miembros de la banda rival.

Por el crimen de Marcela Díaz fueron imputados Alan Funes (19) y su pareja, Jorgelina “Chipi” Selerpe (24). La pareja de Díaz, quien se salvó porque simuló estar muerto, declaró que Alan y “Chipi” se bajaron del auto en el que los perseguían y remataron a la mujer, que intentaba huir. Fue apenas una semana después de que asesinaran a Ulises Funes.